martes, 10 de febrero de 2009

“Manos Indígenas, Arte Cristiano”











Galería de la Fundación Cultural Mario Uvence, A. C.,
Calle Presidente Carranza N° 14-A,
Col. Revolución Mexicana,
San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México
C. P 29220

A partir del jueves 18 de diciembre de 2008 al domingo 19 de abril de 2009.

Público en general:
De martes a domingo de 11:00 a 14:00 horas y de 16:00 a 19:00 horas

Grupos:
De martes a domingo de 10 a 11:00 horas (previa cita)
El miércoles 17 de diciembre, se inauguró la magna exposición que lleva por título Manos indígenas, Arte cristiano.
Comprende la más grande muestra de arte “códice” de los inicios de la evangelización que se conoce en México. Estas tablas pintadas desde los orígenes de la implantación del evangelio en estas abruptas y fértiles tierras, por vez primera se muestran con todo su esplendor en San Cristóbal de las casas cabeza y madre de las iglesias particulares en Chiapas.
La exposición tiene dos hechos importantes para los que desean conservar la memoria histórica del legado de su fe que recibieron por la predicación de los misioneros en siglo XVI.
Es el ir a los orígenes de la obra misionera en tierras de México. La segunda tiene una referencia obligada para los estudiosos del hecho más importante de este proceso de implantación del evangelio o inculturación del mensaje de Cristo, como ahora se pregona, es a saber la presencia de santa María de Guadalupe. Por ves primeras se exhibe la tabla más antigua y venerable que se conocer de la Señora dl Tepeyac. Y lo mas emblemática es que esta tierra maya con rostro criollo y mirada autóctona quiere redescubrir sus orígenes y su legado.

La colección de tablas pintadas por manos indígenas nos remiten a un hecho histórico que inicia con la llegada de los frailes franciscanos a México, dichos religiosos se propusieron a dignificar y sacar el más grande provecho de los talentos que estos pueblos, que la Providencia regalo a estos naturales “vasallos de su majestad”.
Don de plasmar la belleza, en códices y monumentos, ahora serviría como medio propagandístico de lo que no se ve, pero se creé, de lo que no se explica pero se siente, con ojos nuevos y con una nueva realidad de unión inseparable de fusión cultural nativa de estas tierras y la europea que dieron ese fruto, de miradas y rostros unidos para dar un rosto mestizo y e indio que marcaran lo que somos en la actualidad. Expresiones de cultura asumida y esplendor manifestado en el pincel, movidos por la fe. Estas tablas nos hablan de como se origino y se asumieron el nuevo vehículo de comunicación de lo divino en los ojos humanos, medios que comunicaron la fe y desde esa belleza, movieron a la piedad y devoción, muy propia de la evangelización y e inculturación del mensaje cristiano.

Nos remite a la acción cultural que los frailes franciscanos iniciaron, el proceso misional. Estas tablas fueron realizadas por indígenas, preparadas para indígenas, y para el servicio de los indígenas, por eso eran eran interpretadas con los códigos indígenas, que estaban familiarizado pictográficamente a los códices.
Al ver las posturas y movimientos de Cristo y los santos, que están en esta muestra, nos refieren a los códices nahuas, que eran “originales” vehículos de comunicación y difusión de la palabra que se transmitiría de generación en la gentilidad y que ahora seria la aliada del anuncio del mensaje de Cristo con la mano diestra de los conversos al cristianismo.

Nos remiten estas obras a la misión franciscana. Sin temor a equivoco estas tablas, partieron de los colegios franciscanos para indios como se decía en los manuscritos del siglo XVI. Los franciscanos edificaron colegios junto a los monasterios, eran grandes salas para escuelas donde los indios eran enseñados en las artes que trajeron los misioneros.
En 1523 apenas llegando Fray Pedro de Gante, se inició en Texcoco una primera escuela y poco después pasó a enseñar en otra escuela en México como el más grande centro de enseñanza para “ellos” en Santiago Tlateloco, donde se dieron las producción más de grandes de obras hechas por indígenas como son esta muestra que resalta el emplumado, figura realizada con las plumas del diminuto colibrí, que hace la figura de San Francisco de Asis todo un embeleso para admirar..
Lamentablemente los dominicos no fundaron ese tipo de misiones en la Nueva España. Ninguna escuela o colegio para indios estaban en el proyecto misional de esta orden, eran hostiles a esta institución franciscanas y en particular acérrimos enemigos a enseñar el latín y teología.
Se entenderá el porqué en Chiapas no hubo nunca una escuela de tales proporciones como en México. Esto marco a Chiapas a en ser siempre una zona de misiones dependiente a la ayuda del exterior, por la gran carencia de sacerdotes y de misioneros que predicasen la Palabra de Dios.
La muestra nos remite a las grandes gestas misioneras de los franciscanos que fueron los promotores de este arte cristiano, en particular fray Martin de Valencia 1474-1534 Junto con Fray Toribio de Benavente llamo “motolinia” fraile que piso tierra chiapaneca llegando hacia Guatemala, nos dejo el más grande testimonio en la laboriosidad de los indios al escribir al emperador Carlos V sobre estos artistas del nuevo mundo que son “hábiles para cualquier virtud, y habilísimos para todo oficio y arte, de gran memoria y entendimiento” siendo la pintura lo que más admiraba este fraile. ¿Estás tablas de arte cristiano en manos indígenas las habrá visto este singular fraile? Añadamos al grande fray Pedro de Gante, flamenco y muy familiarizado con el arte de pintar en tablas, tradición de su tierra natal Flandes.
El cronista Fray Gerónimo de Mendieta nos refiere sobre Pedro de Gante que “junto a la escuela, ordenó que se hiciesen otros aposentos o repartimientos de casas donde se enseñasen los indios a pintar, y allí se hacían imágenes y retablos para los templos de toda la tierra”. De ahí viene la importancia de estas tablas de arte cristiano, porque tiene su origen misional de extraordinaria belleza desde una visión de colonización de las almas, con los métodos misionales europeos y con las codificaciones y enseñanzas que ellos conocieron de los códices, facilitaron este proceso de implantación de la fe donde se dio la fusión de dos realidades antagónicas, lo cristiano y la religión de los moradores de estas tierras, naciendo un arte de proporciones inimaginables que se nos escapan en la actualidad, admirar su extraordinaria belleza espiritual.
Lamentablemente en Chiapas la presencia dominica apago toda oportunidad de aprovechar estas “manos” solo se conserva una solo pintura hechas por estas manos, para un personaje que tenía sangre de estas tierras, nos referimos a la pintura del obispo agustino Fray Juan Zapata y Sandoval que se resguarda en Archivo Histórico del Obispado de San Cristóbal de las casas. Fuera de esa pintura del siglo XVII no se hay más.

Pero la joya “magna” es sin duda la imagen de la Virgen de Guadalupe, puesta en una esplendida vitrina del siglo XVIII con dos blandones de plata del siglo XVIII. Es de suma importancia para los estudiosos del hecho guadalupano. Recordemos que ante el acontecimiento mariano que se dio en el Tepeyac, hay entre los historiadores dos bandos, los que sostienen que la Virgen María se apareció en el Tepeyac y los que niegan tal acontecimiento, aduciendo que se valió de la fe de los indios para que se convirtieran a la fe, utilizando la aparición como un medio de manipulación para el fin de la conversión. Esta tabla es después del ayate original la prueba más primitiva y contundente de los dos personajes del relato María Virgen y Juan Diego que aun hoy en dia se discute su historicidad. En ella se observa al vidente con aureola. Prueba de la devoción y estima que se tenia entre esta gente al Juan Diego elegido por ella para que levantara un templo. La reforma detallada de los procedimientos de canonización llegó en 1588, cuando el papa Sixto V creó la Congregación de Ritos y encargó a sus funcionarios la responsabilidad de preparar las canonizaciones papales y de verificar la autenticidad de las reliquias. Pero no fue hasta el pontificado de Urbano VIII (1623-1644) que el papado obtuvo por fin el control completo de la canonización de los santos. En una serie de decretos papales, Urbano definió los procedimientos canónicos por los que habían de regirse las beatificaciones y las canonizaciones. Una de esas decisiones merece especial atención El papa prohibió estrictamente cualquier forma de veneración pública - incluida la publicación de libros de milagros o revelaciones, atribuidos a un supuesto santo - hasta que la persona en cuestión no hubiera sido beatificada o canonizada por solemne declaración papal. Y en esta tabla se ve a Juan Diego con el signo de santo, entonces fue antes de dicha reforma del papa, nos remite como dato que es del siglo XVI la tabla, prueba más contundente de un hecho que sigue dando mucha esperanza y consuelo para toda una nación.
Como colofón no debemos de olvidar que la devoción a la “morenita” es muy tardía en Chiapas, es hasta el siglo XIX donde se inicia la devoción en estas tierras, antes no había ni imágenes y mucho menos iglesias donde el culto se conociera se le debe a obispo mártir que era llamado el Chamula y después Arzobispo de Guadalajara Francisco Orozco y Jiménez que empezó a implantar esta advocación con rostro muy nuestro. Por tanto es indispensable que las tres diócesis de Chiapas, sus obispos, párrocos, religiosas y laicos y agentes de pastoral promuevan la visita a este recinto donde están expuestas estas obras.

Que sean más sensibles a estas explosiones, y en especial a la mencionada, por contener en forma pictográfica la historia eclesial que se realizo y con nuestro rostro autóctono de iglesia que vivimos hoy, para que contemplando estas “golosinas” con ojos de admiración producto de la catequesis y nacidas desde la fe, para nutrir la fe de estos pueblos, sean para nosotros un estimulo de nuestro amor a la obra misional que se dio en México y que somos responsables de su cuidado y custodia.

Pbro. Lic. José Gerardo herrera Alcalá
Diócesis de san Cristóbal de las casas Chiapas
Presidente de la Sociedad Mexicana de Historia Eclesiástica
Sociedad de Bibliófilos Mexicanos






















sábado, 7 de febrero de 2009

S.M. MAXIMILIANO DE HABSBURGO EMPERADOR DE MEXICO




S.M. Maximiliano, Emperador de México
« Yo sé que en México no habrá Patria, mientras los niños en las escuelas no aprendan a derramar una lágrima de gratitud por el hombre que dejó en Europa el lujo y la gloria, para venir a la América a morir en defensa de la cultura latina amenazada »

José Vasconcelos



Escudo de Veracruz de Hernán Cortés








El nombre oficial de nuestro Estado es VERACRUZ, su origen se enmarca en una serie de acontecimientos históricos que marcaron un hito en la vida política, económica y social de nuestro país.

Según nos narra el cronista español Bernal Díaz del Castillo, el capitán Hernán Cortés y su tripulación desembarcaron un 22 de abril de 1519 en la playa de Chalchihuecan (llamada también arenales de Chalchicueyecan), era un Viernes Santo conocido como el día de la VERA CRUX, es decir, Verdadera Cruz. En ese lugar, Cortés decidió fundar una población y formar el primer Ayuntamiento de México.
La población fue llamada VILLA RICA DE LA VERA CRUZ -nos explica Bernal Díaz del Castillo- ..."porque llegamos Jueves Santo de la Cena y desembarcamos en Viernes Santo de la Cruz, y rica por aquel caballero (...) que se llegó a cortés y le dijo que mirase las tierras ricas y que supiese bien gobernar"...


La Villa fue construida 80 kilómetros al norte del actual puerto de Veracruz, frente a la comunidad totonaca de Quiahuiztlán.
En el año de 1523, el rey de España Carlos I y V concedió a la Villa Rica de la Vera Cruz un escudo de armas que actualmente es usado como escudo oficial del Estado de Veracruz.
Para el año de 1524, el capitán Hernán Cortés decide trasladar el Ayuntamiento de la Villa Rica al lugar que hoy ocupa la Antigua Veracruz.
Finalmente, en 1599 se pasó definitivamente a donde actualmente se encuentra el Puerto de Veracruz. En 1786, por primera vez, nuestro territorio recibió el nombre de Veracruz, y en 1824 se asentó en la Constitución del México Independiente, el nombre de: ESTADO LIBRE Y SOBERANO DE VERACRUZ.

CÉDULA REAL
Que en vista de la petición de los alcaldes "Francisco de Montejo y Alonso Fernández Puerto Carrero en nombre del Consejo, Justicia, Regidores, Caballeros, Escuderos Oficiales, hombres buenos de la Villa Rica de la Veracruz que es en la nuestra Nueva España "el Rey de España y Emperador de Alemania, Carlos I y V, señaló escudo y armas a Veracruz" considerando que la dicha Villa es el primer pueblo que fue fundado y poblado de Christianos en la dicha tierra de Nueva España" señalamos y queremos que tengan por sus armas conocidas un Escudo el medio del a la parte arriba un castillo dorado en campo verde y el otro medio a la parte de abajo dos columnas blancas que son divisas de mí Rey en campo azul con letra que dice plus ultra, y en el alto del Escudo una Cruz colorada; y por la orla del Trece Estrellas azules en campo dorado en un Escudo a tal como esto las cuales dichas armas conocidas para que la pueda traer.
Dada en la Villa de Valladolid a cuatro días del mes de julio de Nacimiento de Nuestro Señor Salvador Jesucristo, de mil quinientos e veinte y tres años. (Extracto)

ESTUDIO HERÁLDICO DEL BLASÓN DE VERACRUZ
El escudo, de estilo castellano, se apoya en un motivo medieval que no acusa significación alguna como lo hace constar la heráldica, la cual sólo toma en cuenta los atributos que existen de la orla del centro.
Dicho escudo es cortado en dos campos: el superior, en esmalte sinople (verde), y el inferior en azur (azul), coronado por una cruz malteada de gules (rojo), teniendo escrita sobre brazales superiores la palabra latina VERA (verdadera).
En el campo sinople (verde) y con esmalte oro, aparece un torreón con dos almenas: en el campo azur (azul) se destacan, con esmalte blanco, las dos columnas de Hércules (simbolismo netamente hispano), cuyo lema PLUS ULTRA viene grabando sobre las cintas que la ciñen.
La orla de oro está tachonada con trece estrellas de esmalte azur (azul) de cinco puntas cada una.
INTERPRETACIÓN DE SU SIGNIFICADO
La cruz con la palabra latina VERA, significa VERACRUZ.
El campo de sinople (verde) Foresta o tierra firme, Nueva España o Indias.
El torreón de oro dos almenas, significa refugio de Indias, y tiene tres significativos en Heráldica: PODER, FORTALEZA y GRANDEZA; el lema latino PLUS ULTRA, grabado sobre las cintas que envuelven las columnas de Hércules se traduce: PODERIO MAS ALLA, y como se recuestan en campo azur (azul) -este campo es el mar-. Poderío más allá del mar o de ultramar, la solución completa de la frase es:
VERA-CRUZ, REFUGIO DE INDIAS, DEL PODERIO HISPANO DE ULTRAMAR.
Por ultimo la orla tachonada con trece estrellas en esmalte azur (azul), simboliza genuinamente el número de provincias que entonces pertenecieron a la jurisdicción del Gobierno de Veracruz.

domingo, 1 de febrero de 2009

1927-2009.




82 ANIVERSARIO LUCTUOSO DE
S.M. CARLOTA AMALIA VICTORIA CLEMENTINA LEOPOLDINA DE BELGICA
EMPERATRIZ DE MÉXICO
1927-2009




El 7 de junio de 1840, a la una de la madrugada, en el castillo de Leaken, situado a aproximadas dos millas de distancia de la ciudad de Bruselas, la reina Luisa María , segunda esposa de Leopoldo I, rey de los Belgas, después de un embarazo agotador y un parto largo y difícil, dio a luz a su cuarto vástago. Su primer bebé había muerto casi recién nacido y tenía dos varones más, Leopoldo y Felipe.
Esta vez nació una niña a la que pusieron por nombre María Carlota Amalia Victoria Clementina Leopoldina, aunque dentro del seno familiar era llamada simplemente Carlota. La abuela de la niña, la reina María Amalia de Francia, viajó a Bélgica, desde Francia, acompañada de la condesa de Hulst, amiga de la infancia de Luisa, para atender al nacimiento de su nueva nieta.

Carlota vivió hasta 1927. Falleció a la edad de 87 años.
En el Château de Bouchout de Meise, en su Bélgica natal. Ahí moriría el 19 de enero de 1927, víctima de pulmonía, Sus restos reposan en la cripta de la Iglesia de Laeken, lejos de los restos mortales de su marido, quien descansa en la Cripta Imperial de la Iglesia de los Capuchinos en Viena.


En su lecho de muerte murmuró;
"Recordadle al universo al hermoso extranjero de cabellos rubios. Dios quiera que se nos recuerde con tristeza, pero sin odio"